¡Oh, hemos perdido un botón!
Con tanto ajetreo, se nos ha caído un botón. Pero necesitamos que lo guardes con mucho cariño hasta el próximo año, cuando volveremos a recogerlo para coserlo de nuevo en nuestro traje.
Un detalle divertido y lleno de magia para mantener viva la ilusión hasta la próxima Navidad.